
Ya no quiero estar robada
Distraída de mi misma
Como la ceniza que no puede encontrar al fuego
Y recuerda la luz que algún día fue
El calor que en algún momento la consumía.
Cuando me veo en el espejo
No encuentro la vida
Es como si estuviera viéndome a mi misma
En un pedazo de cartón
Y ya no soy la misma, aunque siempre lo soy
Pues ya no soy tu reina
Ni tu estrella navegante
Ni la maleta amarilla
Donde tanto adorabas guardar a tus golondrinas
Las que volaban a mis oídos
En la forma de tus palabras más dulces
Y hoy lo mas dulce, me sabe a mi lo mas amargo.
Ya no aguanto estos recuerdos
Se me quieren despertar
Estos nuestros inventos
En que ya no hay nada
Donde no puedo oler tu bigote por más que lo intento
En que no recuerdo tus caricias por más que me toco
En que no encuentro tus manos por más que las que las busco
En que no me saben tus besos por más que los pienso.
Mis recuerdos se han quedado mudos, sin olor, sin textura ni contexto
Porque ya son muy viejos
Porque en estos meses han volado sobre mi los años
Y ya no te encuentro
Ni quiero buscarte
Pues si vuelvo a verte puede que recobren el instante
Y sean de nuevo a colores, con olores y sabores
Y si tu haz de ser mi muerte, me declaro inerte
No quiero sentirte, ni escucharte, ni reírme otra vez de lo que dices
Porque si reviven los recuerdos
Que va a ser de mí
Me tendré que ir a Chile
Y escondida en sus montañas
No lograras tocarme
Ni volveré a sentir.
Hubiera pensado que todo esto ya había pasado
Que no soy tu pasado, ni tu eres mi presente
Pero me ha dicho en la tarde
Un caracol al oído
Que tú aun me quieres
Y si vuelvo a verte
Me dolerá mucho sentir la posibilidad
Cuando ya me había jurado que nunca mas brindare por la esperanza
De reflejarme en tus ojos
Y volver a sentir
Lo que tanto me ha costado
Enterrar en mi mirada.
Yo soy excesivamente toda
Y soy tuya
Por eso no debes saberlo
No volveré a caer en los excesos
Ya no puedo amar de esta manera
Como yo te ame… ni yo puedo hacerlo
Me exceden los recuerdos.
Te amo
Y no soy de las que se obligan a olvidar
Le pido a Dios discreción
Sólo es él quien realmente sabe
Lo que yo siento y sentiré
En esta vida que dejaste.
Tú no lo sabes
Pero yo aun soy esta habitación
Donde alguna vez fuimos amantes
Nos amamos multitudes, mares, eternidades
Y el día gris que no cuento en el calendario
De esta habitación partiste
Y ya no regresaste.
Esta habitación me habita
Y yo soy su puerta, que cerraste
Mantente fuera
No vengas ni para regresarme
El alma que me robaste
En esta calle, donde vivo, no aceptamos devoluciones.
No te angusties
Nadie espera
Que el amor muera tranquilo
O incluso que muera.
Te deje y me dejaste
Me echare sal de mar
Para que si vuelves a mirarme
Si vuelves atrás
Te convierta en un ser de arena
Para que no me sigas más.
Pero creo que ya entendí
La mejor o la peor parte
De esa voz de mis sueños
Que me da este consejo:
"No se necesita extrañar a alguien
Hay que aprender a llevarnos dentro del corazón."
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