
Yo estoy cuando tu estás
Especialmente si estás sola
Nunca me ves
Pero yo estoy contigo
Y siempre te espero.
Pero tú, aunque no te das cuenta
Me haces constantemente el feo
Agarras todas tus revistas
Repasas todas las imágenes
Escuchas todos los consejos
Y al final no te gusto
Siempre tengo algún defecto
Y entonces tratas de esconderme
Y yo sigo esperando
Espero.
Pero tú no dejas de sentirme
Y yo que me siento te hablo
Y tú sientes también eso que yo siento
Y no puedes evitar tocarlo
Pero siempre llega el momento del recuerdo
Y vuelves a quitar la mano
Y encierras mi deseo condenado
Y no hay más que hacer
Me siento y espero.
Y cuando alguien más quiere tocarnos
Entonces los nervios te comen
Parecemos contracciones rígidas
Metales imperecederos
Que se mantienen juntos
Como juntas los pies
Todo yo tieso.
Por qué te desprecias tanto
No hagas caso a los modelos
Los moldes moldean formas
Pero tú eres materia libre
No necesitas adaptaciones
Eres ya belleza
Y yo soy tu cuerpo.
Olvida todo lo aprendido
El cuerpo es un templo
Y la forma que tiene
Es producto de tu historia
Que algún día siendo biología
Se creyó todas las mentiras
Que te contaron de niña
Y que son hoy tu señora.
Ven, tócame, siénteme
Yo quiero ser liberado
Respira todas mis cuevas
Entra en todos mis perfumes
Y te darás cuenta de que así somos
Y que somos perfectos
Somos consciencia
Nos reflejamos el uno al otro.
Pero sígueme tocando
Es más, deja que otros me toquen
Que te ayuden a recorrer
Las velocidades de tus curvas
Y si encuentras las curvas abiertas
O demasiado pronunciadas
Recuerda que es naturaleza
Tener curvas algo hinchadas.
Primero ámame, luego hablaremos de cambios
Porque si me cambias primero
No seremos amantes
Seremos enemigos que traicionan al instante
Y en este instante me tienes
Acéptame así como eres.
Una vez que sepas, que eres la foto revuelta
De tus padres, la familia, la patria y la memoria
Entonces sabrás el por qué de las enfermedades, de las sobre medidas
Ahí si para que veas, ahí si necesito tu ayuda
Ponme en movimiento, deja que sigla la gloria
Corónate en tu esfuerzo
Fluye en mi deseo
De salud, de amor, de sexo
Y de belleza, pero de la que llevas dentro.
Así que llévame a bailar
No me encierres
También cuento.
Yo soy tu cuerpo
Yo soy tu templo
No importa tu altura
Tu bajes, tal vez si
Pues deberías siempre buscar respetarte
Y no invitar a nadie sin respeto
Porque yo soy tu hogar
Recuerda, soy tu templo
Tú eres la sacerdotisa
Yo la hostia que te entrego.
Ojos marrones y verdes
Azules y de terciopelo
Labios carnosos, distantes
Senos completos, excesos
Piernas largas, pies sinceros
Manos tiernas, uñas tiesas
Orejas largas, cabello negro
Soy una gama de posibilidades
Y la mejor de ella somos tú y yo
Si no te gusta lo que te queda
No me eches a mi la culpa
Haz algo por ti y avísame
Para que poco a poco y juntas
Nos veamos mejor, tengamos aprecio.
Así que deja que te toque
Y hoy permítete sentir todo
Que eres física, con formas
Que te frote la espalda tu marido
Que te toquen los labios los novios
Que te lleven al cielo los amantes
Y al final de las noches distantes
Encerrada en cuartos con espejos
Puedas verme a la cara
Y estés contenta con este cuerpo
Y al final del día llévame a un masaje
Que sea largo y con chocolate
O cuida tus pies sumergiéndolos
En agua tibia o arcilla
Por qué le das tanto a tu mente
Y tan poco a tu cuerpo
Soy tu mejor inversión
Soy la salud de tu cerebro.
Encárnate
Vive en el momento
Yo soy la mejor conexión
A tu presente.
Hoy ámate y ámame
Que nuestro amor sea realmente sincero
Y verás cómo un día, sin que te des cuenta
Simplemente al salir
Voltearás al espejo del fondo
Y sin vacilar dirás: ¡Te quiero!
No hay comentarios:
Publicar un comentario