LA JAGUARA

LA JAGUARA
Autoretrato Multicolores

domingo, julio 05, 2009

SOL DESDE TI

Desde que amaneces, desde que llegas a mí, me inspiras, me llenas
Me vacías en plenitud
Eres mi desagüe
Te vas deshaciendo en mí, borrando tus líneas mientras te acerca
Y te haces yo
Hasta que llega el sol y nos despierta con sus manos de rayo
Celoso, humillado, obstinado
Escupiendo con su luz sobre mis ojos porque estoy contigo
Y no ahí, a tu lado
Sino que estás conmigo siempre
En las noches, durante el día
En la distancia y lo cercano
En mi párpado y mis pestañas
Este sol que me acompaña se enoja
Dice que tú lo robas todo
Lo que soy: palabras, sentidos, libros, humores, sueños
Tú eres dueño de mi tiempo
Por ello, dueño de la vida que habito todavía
Nuestros hijos platicando en nuestras mentes.
Es que tú y yo estamos tan juntos
Como las diminutas migas que rellenan el pan
Al separarlas se fragmentan, el pan se borra
Una separación irreconciliable, imposible
Toda injusta
Es el sol
Son el amor y los amantes
Quienes nos alivian y luego nos queman
Dejándonos llagas como recuerdos
Una, y otra y otra vez.
Somos charcos que alguien más brinca
Sobre este corazón escupen los dolores
Toca el abandono
Nunca deja de irse por completo la soledad
Somos piedras
Y es que hay demasiados ríos para decidir por dónde viajar.
Sol: ¿qué voy a hacer sin él?
Desde esta fría ausencia de su cuerpo
Desde lo que soy, un sueño que lo busca
Entre mis manos, recodando las líneas de su rostro
Encima de mí, etérico
Hasta sus ojos, donde se acaban los míos.
Ahora, cuando sola me voy destruyendo en todas sus sonrisas, sus lentos abrazos
Con toda esta tristeza de mi llanto
Sin la confesión unánime de la despedida
Ya no son nada sus manos
Sólo dos fríos objetos
Dos sinónimos, dos manchas que buscan a alguien más
Dos cuerpos que me amordazan al compás de su huída.
Existían antes entre sus ojos un millón de besos y un par de horas
En el límite del decoro estaban sus manos
Y al borde de mis sueños el corazón que se fue llorando desde lo alto
Como se lloran las despedidas.
Sol: deja que le hable, así de frente
Desde cualquier parte del mundo.
Amor,
El ocioso y delicado aroma de tus costumbres
Es el perfume de mi propia ruina
Entre la esclavitud de la lengua y la poesía
Me voy repartiendo en los escombros de una frontera incendiada y enardecida
Soy, yo, tú, todos somos
Millones de caminos que nos recorren la mente, el cuerpo
Somos códigos que se descifran como se curan las heridas
Como anhelo saber si lo que deseo es poder tenerte
O nunca haberte querido.
Sol: deja que se vaya
La muerte sólo es otro camino.

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