
Tú a relámpagos aprendes
Yo, a mi tiempo
Me lo tomo todo
Como las tortugas, bien lo has dicho
Mi amor, tú desde antes lo adivinaste
Lo inevitable
Que te fuíste sin saber que te arrepentirías
Que yo me aferré sin saber que ya no querría volver
Todo a destiempos.
Pero he aquí mi última, mi más egoísta petición
Evócame
Siempre, en los desiertos, en las llanuras
Cuando se te corra el azul de los ojos como si fuera tinta
Evócame
Como si ya supiéramos
Que en algún momento se presentará la oportunidad
Evócame
Pacientemente, como si no quisieras que te escucharan
Para que yo no logre despertarme
Que cuando sea muy tarde
No digas nada
Y así, sin vernos, ya no sintamos tanto dolor.
No quiero algo inconcluso entre tú y yo
Y que mejor que asegurarnos
De que ya nadie diga nada
Geranios atrapando murmullos, protegiéndonos
Ni una palabra más entre los dos
Coordinémonos
Ahora sí, que la próxima vez nos pongamos de acuerdo
Nos hagamos felices.
Tú sólo evócame
Y hazme leyenda
Hazme tu más grande estrella
Y navega
Llega cuando quieras
Pues también será lo inevitable
Que tú y yo coincidamos
En el más real espacio metafórico
Donde gotas de rocío serán rayos de sol
Inevitablemente
Frente a frente: ¡iluminándonos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario